
Nuestros postulados
Conforme a nuestra cosmovisión cristiana, hemos enunciado varios principios que creemos necesarios en nuestro partido y nuestro actuar social y político
El plano de lo Trascendente (Soberanía de Dios)
Los ciudadanos deben reconocer que El Estado, aunque investido de poder y autoridad delegadas por el pueblo, no constituye en si mismo la mayor autoridad en los asuntos humanos.
La Separación de Poderes
La separación de poderes reconoce y se fundamenta en que los seres humanos son falibles y débiles. Se busca entonces evitar que el poder descanse en las manos de muy pocos, para que sea distribuido equitativamente a través de los tres poderes del Estado.
Trabajo, Mercado y Propiedad
El trabajo es toda actividad generadora de valor y por lo tanto es intrínsecamente valioso. El intercambio, permanentemente fluye de la naturaleza humana y de su interacción, es una expresión de la humanidad y la dignidad de las personas. El "mercado" es el escenario natural de estos intercambios y relaciones donde la gente se une para hacer, cambiar, negociar, comprar y vender
El Gobierno
Servidor
El gobierno civil desempeña un papel vital en cualquier sociedad estable y debe actuar siempre en los mejores intereses de sus ciudadanos. Las función primordial del Gobierno Civil es la protección (defender las fronteras y su gente, mantener la ley y el orden y administrar la justicia).
La Sociedad Civil
Las organizaciones de la Sociedad Civil tienen una gran capacidad de servir a las necesidades de la gente de una manera que ningún Gobierno puede. Ellas surgen de las relaciones comunitarias y de las necesidades intrínsecas y reales de cada grupo social, tienen además un rostro humano.
El Estado de Derecho - La República
El imperio de la ley es un principio fundamental de nuestra democracia; Ninguno está por encima de la ley y todo el mundo está sujeto a ella. Incluso el Gobierno sólo puede ejercer su autoridad de conformidad con la Constitución y la ley escrita que es dada a conocer al público.
El Medio Ambiente
Cada generación es responsable por proteger y asegurar la sostenibilidad de la tierra y los recursos naturales, mientras los disfruta y utiliza para beneficio de la vida de las personas y de las generaciones por venir. Abogamos por la aplicación del principio de mayordomía y utilización racional y responsable de los recursos naturales.
La Vida
Humana
La vida es un don, que Dios Creador ha confiado al hombre y exige que éste lo valore y lo acoja responsablemente. Posee una dignidad inherente que debe ser protegida por la sociedad, desde su gestación, por tanto el valor de la vida humana no depende de su utilidad a la sociedad.
Matrimonio y Familia
La familia moldea la identidad humana y el carácter. Es la fuente más íntima de conexión y pertenencia. En el corazón de la familia está el compromiso público y para toda la vida entre un hombre y una mujer, rodeado, apoyado y enriquecido por la bendición de Dios, que es el pacto matrimonial.
Autogobierno
Una sociedad libre y justa sólo es posible cuando los individuos son responsables y las organizaciones civiles son fuertes. El Gobierno limitado y la libertad se fundamentan en la existencia de un carácter definido y una fuerte ética común en los ciudadanos.
Libertad de
expresión
Cuando las ideas son libremente intercambiadas y debatidas, nuestro conocimiento del mundo crece y nos acercamos a descubrir la verdad. La posibilidad de expresar e intercambiar libremente opiniones e ideas en un "mercado libre de ideas" significa la posibilidad que nuevas iniciativas pueden ser probadas, las buenas adoptadas y las malas descartadas o desechadas, para mejorar continuamente.
La Iglesia
Toda sociedad libre requiere el respeto y desarrollo de la libertad religiosa y de cultos. El mundo actual requiere ademas, de la fraternidad entre los hermanos cristianos y la acción social comprometida de la iglesia, entendida esta en su concepto más amplio, como Organismo (Cuerpo). En su sentido mas limitado, como Organización (Institución), se requiere de una Iglesia separada del Estado.
La Paz
La paz no es solamente la ausencia de la violencia, es el fruto de la justicia eficaz y oportuna. El mantenimiento de la paz es una de las funciones básicas del Estado, así como la protección de la honra, vida y bienes de sus ciudadanos, en caso necesario es su deber actuar a través de sus fuerzas legitimas (militares y de policía) para garantizar la seguridad.

